Fuente: MARTIN KRAFT, 38 años, Antropólogo

“La fotografía es una herramienta enorme para poder cambiar la situación de estos pueblos”

Allá por el 2010 viaje a dar un taller de fotografía y memoria histórica al monte chaqueño. El objetivo fue llevar fotografías de principios del siglo pasado que reflejaban como era la vida en los pueblos de la región: chorotes, wichi, nibaqle, tapiete.

La experiencia de poder unir a los más ancianos de cada tribu, con los pobladores más jóvenes fue algo emocionante. Había que ver a esos ancianos reconociendo la forma de vida de los antiguos (como llaman ellos a sus antepasado); los jóvenes escuchando con atención esas historias. La curiosidad y la búsqueda de un puente entre el pasado y el presente a flor de piel.

En dicho taller, los más jóvenes salieron a hacer sus propias fotografías tratando de buscar un diálogo entre ese presente y lo que las fotos históricas mostraban: ¿qué quedaba de esa cultura, de esas tradiciones? ¿En dónde había quedado el respeto por la naturaleza? ¿Donde quedo esa relación con la Madre Tierra de igual a igual tanto con animales como con plantas? ¿En dónde quedó la solidaridad y el trabajo en equipo que les permitió desarrollarse y subsistir hasta nuestros días?

Todo ese estudio, todo el aprendizaje de las malas cosas que le tocaron vivir; una historia de destrucción de su mundo natural, de ese equilibrio casi perfecto que habían logrado producto a las atroces invasiones colonizadoras y militares que los trataron como seres humanos inferiores y asociaron toda su cultura y costumbres a lo salvaje, demoníaco, primitivo; todo eso me genero unas enormes ganas de revitalizar esas cenizas de lo que estas culturas, poblaciones y naturalezas fueron. Son poblaciones incivilizadas para los cánones occidentales, pero tienen una capacidad enorme para poder volver a ser y construir esa cultura tan rica que se resiste a ser aniquilada y olvidada.

La razón por la que soy parte de la FUNDACIÓN ORIGINARIOS tiene que ver con que la misma va en busca de lo que demandan los pueblos y no lleva ideas de soluciones “mágicas” o preconcebidas.

Desde Originarios nos pusimos como forma de trabajo, desde el día cero, buscar los problemas reales; confrontarlos y buscar soluciones concretas, sin imponer nuestras ideas de como atacar esos problemas, sino, haciendo un intercambio con los habitantes de cada pueblo donde escuchamos y aprendemos de sus necesidades y buscamos en conjunto la mejor solución posible

MARTIN KRAFT, 38 años, Antropólogo